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martes, 29 de julio de 2008

Nunca encontré la lista de prohibiciones en Cuba..

Al inicio de los años 70 la lista de prohibiciones en Cuba ya era muy larga, nunca supe dónde estaba escrito todo lo prohibido, pero si sabía que todos lo decían y cuándo alguien trasgredía las reglas se notaba en acciones de aislamiento y represión.
Probablemente el blog completo no me alcance para hacer la lista, trataré de recordar las cosas más emblemáticas. Una de las más notorias e incomprensivas prohibiciones era la de artistas, entre los que no se podían escuchar estaba Julio Iglesias, Roberto Carlos, José Feliciano, Oscar de León, etc., no tengo claro que hizo cada uno para negarles las posibilidad de ser escuchados en Cuba, pero seguramente emitieron alguna opinión acerca del sistema, ¿qué tiene que ver la música con las opiniones de cada cual?, no lo se, pero en todo caso para el marxista el que no piensa como ellos no tiene derecho a llamarse humano.
La prohibición de comunicarse con la familia en el extranjero (los gusanos), creo que fue la más dolorosa y provocó heridas que aún no se sanan, aunque fuera tu madre, tu hermano, el que salía de Cuba abandonando el proyecto marxista es traidor y comunicarse con un traidor es Diversionismo Ideológico, algunos privilegiaron la familia por encima de cualquier cosa, otros simplemente cortaron el lazo mas sagrado que tiene un ser humano, la relación con su familia, seguramente sufrieron el resto de su vida.
La prohibición de tener imágenes de los santos en las casas era más absurda aún, el Sagrado Corazón de Jesús, típico de las casas de todas las abuelas, fue a parar cajones, escaparates y algunos lamentablemente a la basura, no hay que pedirle a Dios que nos ayude cuando nosotros lo abandonamos con tanta facilidad, hay que tener vergüenza.
Prohibido escuchar cualquier radio extranjera, prohibido usar ropa norteamericana, tuve un jeens de marca Lee y le arranqué la etiqueta.
Prohibido criticar ni la más mínima acción del sistema ni sus dirigentes, pobre del que se le ocurriera decir algo del comandante en jefe, prohibido quejarse de las necesidades, prohibido lamentarse del control policial y de los constantes registros que podían hacer a las casas buscando alguna huella de lo prohibido.
Prohibido pensar en contra del marxismo, prohibido hablar, relacionarte o visitar a aquellos que habían tenido algún "problema político".
Prohibido vivir, prohibido respirar para el que tuviera la más mínima intención de ser libre, esa es la libertad que ganamos en 1959.
Por eso no encontré nunca la lista de prohibiciones, era tan larga que prefirieron escribir lo que tenía que hacer un cubano, era simple, Adorar, Adorar y Adorar la revolución.

3 comentarios:

Yoana dijo...

Yo creo que al prohibir tantas cosas de manera arbitraria, y permitirnos violar las prohibiciones más tontas - por ejemplo, lo de oir a los cantantes, que cuando se prohibían era cuando más sonaban en las fiestas - también lograron distraernos de lo importante. Por último, con el periodo especial ya se ha prohibido hasta comer, así que poco más queda.

Anónimo dijo...

Ani quiero darte las gracias por tus vivencias que son las mismas de tantos cubanos . Hemos impreso tus articulos y discutido en casa mi esposo que no termino la ing por diversionismo ideologico y oir musica americana y al que le quitaron la Licencia de Radio aficionado, yo que si la termine pero no me prepararon para el mundo real y mi herma que es medico con los mismos problemas. Buena noche ya es tarde y continuamos letyendo.
Sagitarianos

GengisCad dijo...

Terrible dictadura que se vende como la panacea del pobre en Uruguay!!!! En mi país "los izquierdos" son devotos de los hermanitos Castro, serviles hasta sus fibras más íntimas, y nuestros dos últimos presidentes no vacilaron en ir a reptar frente al dictador caribeño, deplorable situación para un país democrático!
Es doloroso leer artículos como los tuyos que no hacen más que afirmar lo que sé desde hace años, pero que el fanatismo marxisa prefiere ignorar!
Dios te guarde a tí y a tu familia!
Saludos desde Uruguay!