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viernes, 11 de julio de 2008

La primera campaña comunicacional que recuerdo: “La zafra de los 10 millones”

Si de algo sabían los líderes en Cuba, era de Marketing, todas las teorías escritas por celebridades en Harvard habían sido usadas en Cuba, ahora lo comprendo.
La primera gran campaña que recuerdo era con el motivo de hacer la zafra más grande jamás hecha, había que producir 10 millones de toneladas de azúcar.
La radio, la TV, en todos los diarios se hablaba del avance de la zafra, a toda hora había entrevistas por todos los rincones del país, no se hablaba de otra cosa, yo recuerdo que perseguía el diario Melaíto porque siempre venía un Comics que se llamaba “Tekita Azukita y los Siete Samurai”, hasta los niños estábamos involucrados en el logro de la meta final.
Movilizaban a la gente por los trabajos hasta 1 mes, los domingos había movilizaciones por barrios, todos a cortar caña, recoger, y también a comer.
No se si se logró la meta, no lo recuerdo, tampoco creo que se hayan cuestionado si fue rentable parar medio país y redireccionarlo a otro objetivo, quizás la meta fue irreal como otras tantas, si alguna cuenta nunca se sacó en Cuba fue económica, las rentabilidades siempre fueron medidas en términos políticos, mientras más personas involucradas, convencidas y seguidoras tuviera la revolución mucho mejor para sus líderes.
Usando esta métrica esta campaña fue todo un éxito, claro que la inversión publicitaria era absolutamente irrepetible por ninguna compañía, todos los medios hablaban lo mismo a toda hora, no podían hacer otra cosa porque todos eran del estado. Es así como “La zafra de los 10 millones” fue la primera gran hazaña comunicacional de la que tengo recuerdo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La zafra no llegó a los 10 millones. No cumplieron en eso, como no han cumplido en casi nada. Pero tienes razón en apuntar que esa más bien fue una campaña mediatica como tantas otras han hecho después para mantener a las personas distraidas.

Yoana dijo...

Otra vez te felicito Anita (mira el comentario que te puse en la Ley del Vago). Se me había perdido tu link cuando reorganicé mi página, pero ya lo puse de nuevo. Sigo al tanto de esta crónica ejemplar. Saludos,

Ana