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sábado, 16 de agosto de 2008

Las Cruzadas proletarias

El llamado a ser Internacionalista era otra de las amenazas que tenía el pueblo de Cuba para probar su integración a la revolución. Todo hombre mayor de 16 años clasificada para cumplir "misión", y entraba en la lista de espera para ser convocado a "salvar" otros pueblos del mundo.
Salvo por un dictamen médico de incapacidad, ninguna otra razón era válida, negarse a cumplir misión era un estigma que debías cargar y seguramente te salía en todos lo que querías hacer.
Mientras estudiabas tampoco te llamaban, y si tenías un puesto de trabajo relevante evitaban hacerlo, todos esos mecanismos había que inventar para no tener que Negarse a ser Internacionalista.
Estamos hablando de personas civiles, padres de familia, gente que no había tenido nunca vocación militar y que por tanto no tenía nada que hacer en una guerra.
La campaña internacionalista más larga fue la guerra de Angola, partió en 1974 y terminó a fines de los 80, muchos cubanos fueron parte de una guerra civil que tenía ya unos cuántos años, en aquel minuto entendimos que había que liberar a Angola del imperialismo de Sudáfrica y que este país sería el primero en traer la esperanza comunista a África que después se liberaría entera, aparentemente los africanos no andaban en la misma onda, ellos tenían una guerra civil que llevaba un tiempo y sus intereses estaban llenos de ambiciones de riquezas personales y poder, hay otra historia que lo deja muy claro.
Tuve muchos compañeros que durante dos años su papá fue separado de sus lados repentinamente una madrugada y sin tener derecho ni siquiera a verlo salir por un aeropuerto. Muchas familias amigas vivieron la misma pesadilla, algunos papás volvieron en cajones a fines de los 80, otros volvieron y la vida familiar se había desecho, la separación provocó daños irreparables, los que lograron conservar su familia y volvieron sanos eran héroes pero no tenían muy claro de qué.
El pueblo de Cuba fue involucrado en una cruzada que pretendía hacer el mundo comunista, lo llamaron Misión Internacionalista, miles de cubanos fueron enviados a diferentes países a luchar contra un enemigo que ni conocían ni jamás les había dañado un pelo y en países muy lejanos. En la década del 60 y el 70 el mundo vivió un fanatismo revolucionario que no fue muy diferente a las Cruzadas, algunos estaban convencidos de que no había otro futuro para la humanidad que el Comunismo, y había que hacerlo aunque fuera a costa de la vida de muchas personas, era una verdadera cruzada proletaria la que vivió el pueblo de Cuba sin que nadie le preguntara si creía realmente en esos ideales.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanta tu blog. No me pierdo ni uno solo de tus posts, pero de verdad que me entran unas angustias...
Mi mayor admiración por el pueblo cubano y todo lo que le tocó vivir. Son auténticos supervivientes.

Yoana dijo...

Gracias Anita por reflejar todo esto que vivimos. Yo tuve la "suerte" de que ninguno de los hombres de mi familia tuvo que ser "internacionalista" porque mi padre estaba enfermo y mi abuelo muy viejito ya. Pero recuerdo también a una amiga que perdió a un tío en esas circunstancias, qué horrible!

Luis Rodriguez dijo...

Tengo otro triste recuerdo cuando era niño y mi papa trabajaba mucho y poco lo veia en casa. Una vez lo vi tan preocupado que la desolacion se apodero de nuestra familia por unas cuantas semanas. Mi viejo habia sido acuartelado sin ser militar. Le llego una demoniaca citacion que se presentara en un colegio de Lawton que no se usaba como colegio, con cepillo de dientes y jabon. Eran los terribles años de la guerra en Angola y mi papa estaba en la lista para partir como "combatiente internacionalista".
Despues de vivir por dias enteros los llantos de mi mama y la tremenda incertidumbre y temor que mi padre terminara asesinado en Africa, aparecio todo barbudo, flaco y hediondo pero con la expresion de alivio en su rostro diciendonos que habia quedado fuera en ese envio y que le habian dado la orden de esperar el proximo llamado. No se que paso despues, pero gracias al señor mi viejo no llego a ser parte de los miles de cubanos muertos en una estupida guerra que nada bueno trajo para Cuba.
Otra del comandante.