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miércoles, 20 de agosto de 2008

El diablo reinó entre los cubanos durante el Mariel.

Después de 1959 y durante los siguientes 20 años en Cuba todos los días se alimentaba la división entre los que estaban con la revolución y los que nunca habían creído el cuento del gobierno del pueblo que venía a salvar al país de los gobiernos corruptos. La segregación y el aislamiento de las personas que no estaban con el sistema acumulaba tensiones y las válvulas de escape se cerraban cada día más.
El país seguía militarizado, los rebeldes no se habían quitado el uniforme conque bajaron de La Sierra y así gobernaban el país, estaban en todos los cargos importantes del gobierno, cualquier desacuerdo con la forma de gobernar era un asunto de guerra, los militares estaban al mando.
Como en cualquier dictadura, el que no está con el sistema tiene que emigrar o aguanta callado.
Emigrar era muy difícil, los procesos de reclamación familiar eran largos y la olla fue levantando presión hasta que estalló, recuerdo que un día se supo que un grupo de personas en La Habana había saltado el cerco de la embajada de Perú y estaban pidiendo salir de Cuba a través de ese país, en mi casa se comentaba que no se sabía cuántos eran ni cuánto tiempo llevaban.
Estalló la crisis del Mariel, fue la primera crisis migratoria de la que tengo recuerdo, fue un episodio que a veces no me gusta recordar, en aquel momento me avergoncé muchas veces de ser cubana, me dió pena, mucho dolor, era todo muy confuso, una persona que acababas de ver en un rato más ya podía estar camino del puerto de Mariel para salir del país.
Se decían muchas cosas de lo que le esperaba a los que salían por el Mariel, los que no tenían familia supuestamente no la pasaban muy bien. Siendo una adolescente conocí una parte muy fea del ser humano, sufría de ver partir a amigos, profesores y familiares que de forma voluntaria decidieron irse, sufría por los que obligaban a salir, sufría porque yo me estaba quedando y además sufría por el odio que habían sembrado en nuestro pueblo que fue capaz de repudiar a su vecino, agredirlo y humillarlo solo porque pensaba difrente y había decidido irse dejando el camino libre a los militares que hicieron de mi linda isla un país sin Dios, dividido, y que no admitía la diferencia entre los hombres, tanto nos apartamos de Dios, que el diablo reinó entre los cubanos durante el Mariel.

3 comentarios:

Luis Rodriguez dijo...

Yo creo que el Diablo ha reinado entre los cubanos desde aquel nefasto 1ro de Enero de 1959.

Anónimo dijo...

Como siempre, impresionantes tus historias.

Julio dijo...

Las escenas de la época del Mariel aún las tengo en mi cabeza y no me las puedo borrar.
Por primera vez vi como se golpeaba a gente inocente en la calle, en pleno día... El único pecado que habían cometido, era haber decidido salir de Cuba. Claro, la gente aguantaba estoicamente los insultos, agresiones y vejaciones, hasta huevos les tiraban, pero era la UNICA manera de salir de ese infierno, donde efectivamente el diablo reinaba.
Años después, cuando al aparataje le hizo falta más dinero y autorizó los viajes a Cuba de los ciudadanos que habían salido por el Mariel (claro, la URSS no duraría toda la vida y el dinero se acabó) esas mismas personas pudieron regresar de visita para ver a sus familiares en momentos en que ya empezaba a escasear la comida. No sé si es algo del anecdotario popular, pero alguien de mi pueblo compró muchos huevos en una tienda en dólares y pasó a regalarlos a sus antiguos agresores, les dijo: "Creo que ahora te hacen mucha falta aquellos huevos que me tiraste cuando me iba al Mariel..."
El Mariel para mí, fue la línea entre el antes y el después, ahí tomé conciencia por primera vez que el sistema podía llegar hasta donde fuese necesario para preservarse, comprendí perfectamente lo que significa ¡Socialismo o Muerte!